Adiestrar a tu perro sin violencia

Cuando adoptamos un perro estamos sumando un nuevo miembro a nuestra familia, otro ser que convivirá con nosotros bajo el mismo techo y la convivencia implica de normas para la armonía familiar. Es por eso que es muy importante el adiestramiento de perros, para que durante el tiempo que compartamos con él todo fluya como debe ser. El adiestramiento puede ser con muchos fines, simplemente para que se porte bien, no robe comida, no se orine fuera de sitio o puede ser para enseñarle a hacer cosas graciosas “siéntate” “da la pata” “haz el muerto.” Asimismo, tipos de entrenamiento hay varios y saber usar las técnicas adecuadas marcará la diferencia sobre la efectividad del adiestramiento.

Lo más básico para poder llegar a entrenar a nuestro perro es demostrarle quién manda, quién dirige la manada, pues es algo fundamental para que interiorice y obedezca a nuestras órdenes.

Sesiones de adiestramiento canino

La constancia es otro factor fundamental para que funcione el plan de entreno, para que un perro pueda dar respuesta, debemos entrenar tres o cuatro veces a la semana. Ser perseverantes y no decaer, aunque por el momento no veamos resultados nos beneficiará a largo plazo.

Algo muy relevante es cuándo realizamos las sesiones de entrenamiento. El perro debe estar desfogado para ser capaz de concentrarse y así aprender, por lo que justo antes tenemos que haberlo paseado, haberle dejado hacer sus necesidades y correr y jugar.

El sitio donde vayamos a entrenar al can ha de ser tranquilo, sin otros perros, ni mucha gente o ruidos que puedan captar su atención. La intimidad entre amo y perro es muy importante en esta actividad.

Contaremos siempre con una bolsa llena de galletas, pan o chuches para perros que usaremos a modo de premio para reforzar un ejercicio realizado correctamente. Además de los premios en forma de alimento es muy importante apoyarle con caricias, mimos y palabras entusiastas y cariñosas para que se dé cuenta de nuestra alegría.

Sin embargo, cuando el perro realice mal el ejercicio, no le reñiremos y mucho menos le castigaremos, tan sólo deberemos volver a la posición inicial y tratar de realizarlo de nuevo. Por supuesto, tampoco le daremos un premio pues confundiría al animal y perdería el significado.

Cómo NO educar a tu perro

Además de las indicaciones anteriores, debemos dejar muy claro que NO hay que hacer durante el adiestramiento, hay errores que debemos evitar, pues nos costaría mucho repararlos:

  • Está absolutamente desaconsejado, y además está mal visto, el castigo físico, jamás pegaremos a nuestro perro.

  • Tampoco usaremos accesorios de tortura para el entrenamiento, como los populares collares de ahogo.

  • Es importante llamar a nuestro perro siempre del mismo modo, por su nombre y tras darle la orden. Del mismo modo, usaremos las mismas palabras siempre para cada orden, es decir “sit” para sentarse, no, por ejemplo, a veces “siéntate” y otras “sit”, pues eso confundirá al animal y ralentizará el entreno.

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