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Verástegui, un artista influyente
The Smithsonian Museum le otorga legado

Eduardo Verástegui ha iniciado un nuevo camino en el cine con su película “Bella”.

Eduardo Verástegui, el guapo galán ojiazul, retoma su carrera actoral de una manera más honesta consigo mismo, y con Bella, su más reciente película, consigue que su trabajo actoral sea reconocido por el Centro Latino del The Smithsonian Museum, otorgándole el Legacy Award, por la influencia que su trabajo ha tenido en la comunidad latina.

Reconocimiento en Miami

El evento tendrá lugar el próximo 13 de marzo en un screening privado en el Olympia Theater, del Gusman Center, en el centro de Miami y contará con la presencia de Jeb Bush y su esposa Columba. “Creo que la vida te va dando herramientas para que construyas un mundo honesto. Somos seres que para bien o para mal evolucionamos. En mi caso para bien, me llegó la hora de mirarme y darme cuenta que estaba en el camino equivocado. La vida que estaba llevando no era la que me llenaba, estar encasillado en el niño bonito y dócil nunca me llenó. De allí nace este nuevo proyecto”, afirmó el actor.

Eduardo habla de su nueva empresa Metanoia Films, la cual fundó en compañía de cuatro amigos: “Con Alejandro Monteverde, director y escritor de Bella, y el primer proyecto de esta gran alianza, hemos construido nuestro sueño, a esta gran compañía se unieron Leo Severino, un colombiano talentoso, y dos empresarios de Filadelfia que le apostaron a este sueño. Juntos pudimos crear esta compañía que avanza sin prisa pero sin pausa”.

Verástegui, con el Oscar en puerta

Bella, su primer fruto, resultó vencedora de uno de los festivales de cine más importantes, el de Toronto: “Para nosotros fue un honor recibir el premio a la mejor película, y aunque el lanzamiento oficial será el 15 de agosto, hemos recorrido muchas ciudades de la Unión Americana y aún nos quedan muchas pendientes”, afirmó Eduardo.

El filme narra la historia de un futbolista que ve rota la posibilidad de firmar un contrato multimillonario. Sobre el guión, Eduardo comenta: “está lleno de momentos reales. En pocas palabras es una historia que compromete la amistad y los sentimientos sinceros, una película llena de humanidad. Lo que estaba esperando hacer hace mucho tiempo”. Con el horizonte despejado y un futuro lleno proyectos importantes, el actor mexicano admite que está en su mejor momento: “Creo que no hay mayor felicidad que despertarte en las mañanas y sentir que estás trabajado en lo que quieres y como lo quieres, es a donde quería llegar, ser productor de mis películas, decidir si quiero estar en algún rodaje y sobre todo contar las historias que quiero”.

Así, lleno de optimismo, nos encontramos a Eduardo en un hotel de Miami Beach rodeados de un inmenso mar verdiazul como sus ojos, y con plena seguridad en su futuro: “Estoy seguro de haber elegido el camino correcto, mi mayor anhelo es ofrecer servicio con mi trabajo y resaltar nuestras raíces latinas; en pocas palabras puedo resumir mi filosofía así: la boca habla de lo que el corazón está lleno y el árbol se juzga por sus frutos”.