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Foto
del momento en que Los tres Amigos escuchan que ganaron
El Premio más importante del Festival de Toronto
"Un
acto de Fe"
20
de octubre 2006
Eduardo
Verástegui demuestra que no es sólo una cara bonita, merecedor
del galardón otorgado a "Los 50 más guapos" por la revista
People en Español, sino un actor y productor con un gran
talento, que ha participado en la creación de una de las
más destacadas películas independientes del 2006.
Bella no es sólo un filme excepcional, sino el resultado
de una gran aventura, un largo viaje cargado de emociones
para Verástegui, en la que ha encontrado su verdadera vocación.
A
la temprana edad de 17 años ya había decidido que quería
ser actor, y había oído hablar de una escuela de teatro
en la Ciudad de México llamada CEA. Su primer acto de fe
fue abandonar su hogar en Xicotencatl Tamaulipas de donde
es originario para partir a la Ciudad de México en
busca de su sueño. El destino quiso que dicha escuela lo
aceptara entre sus estudiantes, para que pasados tan sólo
dos años recibiera una tentadora oferta en la industria
de la música.
Pronto su talento fue reconocido y paso a formar parte del
grupo juvenil pop latino "Kairo". Con el grupo cosechó éxitos
durante tres años y gracias a ellos Verástegui recibió el
reconocimiento que buscaba. Sin embargo, pronto perdió el
interés, al descubrir que sus objetivos personales iban
mucho más allá de formar parte de un grupo musical, y tomó
la valiente decisión de separarse del grupo y grabar su
propio disco. A la edad de 22 años disolvió su contrato
y se puso en busca de lo que él consideraba su propia
visión como cantante.
Entonces
llegaron tiempos difíciles para Verástegui, al darse cuenta
de que la industria musical lo había catalogado como cantante
de grupo de adolescentes y como consecuencia, le estaba
resultando difícil desarrollar su carrera como solista.
Decidió aprovecharse una vez más de sus dotes como actor
y aceptó una oferta de un contrato por nueve meses como
actor de telenovela. Contrato que se convirtió en cuatro
contratos seguidos.
Su rápido éxito le procuró un nombre como estrella de Telenovela,
con seguidores en más de 19 países y cientos de portadas
en revistas internacionales, mas cinco años de éxito televisivo,
seguía sin sentirse realizado. Asi que el joven Tamaulipeco
abandona la seguridad de su contrato y se aventura por su
cuenta, esta vez, rumbo a Estados Unidos, pensó que Miami
sería el mejor destino.
Albergaba la esperanza de asentarse entre la comunidad latina
y conseguir un contrato de grabación, lo cual consiguió
tras duro trabajo y una inteligente estrategia de relaciones
públicas. Firmó con Universal y empezó a trabajar en su
álbum como solista. Este proyecto desató una cadena de acontecimientos
que finalmente le procuraron una oportunidad como actor
en Estados Unidos.
Verástegui
sabía que debía hacer dos cosas para lograr su sueño: mudarse
a Los Ángeles y aprender inglés. Tras cumplir las dos, se
encontró trabajando junto a Jennifer López en el video musical
de su tema "It Ain't Funny", dirigido por el afamado Herb
Ritts.
Al mismo tiempo se preparaba para darle vida a Thomas Fuentes
en la pelicula Chasing Papi donde trabajo al lado de Sofía
Vergara, Roselyn Sanchez y Jaci Velasquez, pocos meses después
de haber terminado la filmación de Chasing Papi,
empieza su segunda pelicula "Meet me in Miami" junto
a Carlos Ponce.
Verástegui
comenzaba a recibir más ofertas. Filmado diversos
programas para las famosas cadenas como CBS, ABC, y Warner,
al darse cuenta que los papeles que le ofrecían se reducían
a los estereotipos del hombre latino, el "Casanova", el
delincuente, el personaje sin integridad etc.
Habiendo hecho una promesa de no volver a involucrarse en
ningún proyecto que vaya en contra de los valores
de la familia latina y de sus principios inculcados por
sus padres, Verástegui No tuvo otra opción salvo
que rechazar dichas ofertas, lo cual provocó una pausa en
su carrera.
Ya
habían transcurrido doce años. Había viajado por el mundo
con el grupo Kairo, recorriendo ciudades, pueblos y aldeas
de Latinoamérica, se había convertido en una estrella
de telenovelas, como cantante solista recorrió 13
países, y como actor filmó dos películas
en inglés sin hablar el idioma.
Su
vida personal había estado cargada de mujeres hermosas,
dinero y fama. Pero Eduardo Verástegui aún sentía un vacío
por dentro. Se sentía insatisfecho y sabía que quería algo
más. Pensó en su padre, un hombre trabajador e íntegro a
quien siempre había admirado. Un hombre que había sabido
sacrificarse por su familia y había tratado a su hijo y
sus tres hijas con cariño y respeto. Esa era la vida que
Eduardo quería. Una vida llena de propósito, cargada de
sentido, una vida integra.
Lo
único que no había cambiado era la pasión de Verástegui
por el arte. Era preciso encontrar su camino sin perder
de vista sus aptitudes y sin dejar de expresar su talento
natural.
Verástegui
decidió ponerse manos a la obra y transformar su carrera
artística en lo que él sabía que podría llegar a ser. Quería
encontrar un proyecto con fundamento, una película con alma
que tocara el corazón de los espectadores. Lo que necesitaba
era crear su propia productora cinematográfica, y para ello
necesitaba apoyo.
Acudió
a su amigo de la adolescencia Alejandro Monteverde, un licenciado
y doctor en cine, que se preparó en la escuela de
cine de la Universidad de Texas. Monteverde ya había obtenido
reconocimiento como director, al ganar numerosos premios
en festivales de cine en sus años de estudiante. Sus trabajos
de presentación eran de tal calidad que Kodak y Panavision
le ofrecieron oportunidades de patrocinio. Pero lo más importante
para Verastegui era el hecho de que el joven director compartía
la misma visión.
Monteverde quería producir cine de calidad. Ambos sabían
que el hecho de que compartieran un objetivo común era un
cimiento sólido para una relación profesional.
Mientras
se ponían de acuerdo como nombrar a la productora
, Eduardo invitó a formar parte del equipo al tercer
amigo El productor colombiano Leo Severino, licenciado en
Derecho, graduado en la Universidad del Sur de California,
que se encontraba por aquel entonces trabajando para 20th
Century Fox, trabajo que tuvo que renunciar para dedicarse
por tiempo completo a ese sueño en común que los
unía, De modo que, contando con tan sólo un
celular y una asistente, comenzaron a leer guiones, en busca
del proyecto de sus vidas. Así nació Metanoia
Films. Fundada por "Los Tres Amigos".
Incapaces
de encontrar un guión que reuniera las condiciones que buscaban,
decidieron acudir al propio Monteverde para que escribiera
un guión original. Requirió otro acto de fe, que los tres
amigos osaran poner tal tarea en manos de un escritor nóvel
como Alejandro. Monteverde se retiró a las montañas
para escribir la historia. Cuando volvió traía con
él, el guión de Bella.
Sean
Wolfington, un próspero empresario conoció a los Tres Amigos
por casualidad durante uno de sus viajes de negocios a Hollywood.
Tras escuchar su historia, Wolfington supo que debía participar.
Después de comprometerse verbalmente, se contacto con su
amigo Stephen McEveety (productor de Braveheart, La Pasión
de Cristo, y otras) para pedirle consejo. Le relató
la nada atractiva proposición que acababa de aceptar: un
director sin experiencia, un actor desconocido en Estados
Unidos, un escritor que nunca había escrito nada, y tres
productores que nunca habían producido nada anteriormente.
Tras comprender los retos, McEveety recomendó a su amigo
Wolfington que "huyese mientras pudiera". Era necesario
otro acto de fe y Sean Wolfington y su socio Eustace Wolfington
decidieron seguir adelante.
Por
fin comenzó la producción en la ciudad de Nueva York en
un período de 24 días, con un horario difícil
de cumplir. El equipo estaba filmando ocho páginas
diarias. Con frecuencia les era posible filmar una sola
toma por escena, los tres socios no podían rendirse. Bella
era un proyecto que había superado ya numerosos obstáculos.
Estaba claro que iba a ser concluída, y que su mensaje
iba a ser escuchado.
El
grupo de Metanoia decidió solicitar la participación de
la película en el Festival de Toronto. Estaban de
acuerdo en que no debían tener altas expectativas y en que
debían dejar que el destino, que tan lejos les había llevado
ya, siguiera su curso. Cuando recibieron la invitación para
participar en el festival estaban emocionados de tan sólo
pensar que iban a poder compartir su película Bella con
los demás.
Por
fin su sueño se había hecho realidad.
Bella es una tierna historia sobre la vida, la amistad,
la familia y la capacidad humana para amar en las circunstancias
más inesperadas. Es una historia sobre personas que recuperan
la fe perdida, y sobre las aventuras que nos depara la vida
que nos ayudan a madurar. Bella es de hecho el resultado
de dicha fe y es un testamento de lo que el espíritu humano
puede llegar a lograr.
Esta película es un regalo, y por supuesto es la recompensa
de tres hombres en busca de un sueño sincero de propósito,
sentido y amor.
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